REGLAS

2. ReglasPROEMIO

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del altar y la Pura y Limpia Concepción de Maria Santísima, concebida sin mancha de pecado original desde el primer instante de su ser natural. Amen.

I.- Entre las Fundaciones de carácter sacramental, que se efectúan en Sevilla, promovidas por Dña. Teresa Enríquez de Cárdenas, al amparo de la Bula del Papa Julio II, de 1508, sin duda una de las primeras corporaciones fue la de la Parroquia de San Isidoro, parece que sobre 1511 y con aprobación de reglas el 22 de noviembre de 1526, uniéndose poco después, 23 de junio de 1528, a la Cofradía de Animas Benditas del Purgatorio, radicada igualmente en dicha parroquia. Siendo comunes sus fines y miembros así lo decidieron bajo la denominación de Ilustres y Antiguas Cofradías unidas del Santísimo Sacramento, Maria Santísima de las Nieves y Animas Benditas del Purgatorio.

II.- Por otro lado, la Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas y Nuestra Señora de Loreto fue fundada en la Iglesia de San Benito, extramuros de Sevilla, a finales del siglo XVI, aprobándose sus primeras reglas el día del Bendito Patriarca San José de 1605.

III.- Ambas corporaciones han venido teniendo su sede canónica en la Parroquia de San Isidoro, bien desde sus fundación, caso de la corporación sacramental, bien en virtud de traslado promovido desde el templo de Santiago en 1668, la cofradía de penitencia. Asimismo gozaron y siguen gozando de sendas capillas propias: La Sacramental: construida a sus expensas y generosas donaciones; la Cofradía, por cesión de la Capilla de los Olivares, con feliz intervención de la familia Zulueta. Igualmente ambas corporaciones se vieron obligadas a redactar nuevas reglas que fueron aprobadas por el Real y Supremo Consejo de Castilla el 5 de marzo -Sacramental- y 26 de mayo -Cofradía- de 1788, respectivamente.

IV.- Logrando una vieja aspiración de las corporaciones de anterior mención, existiendo constancia de ello en 1928, y para el mejor cumplimiento de sus fines en la citada y común sede de la Parroquia de San Isidoro, acordaron la unión canónica de las mismas de acuerdo con la concordia suscrita, aprobada por decreto de la Vicaria Episcopal de Laicos de 22 de febrero de 1975, que igualmente aprobó con fecha 22 de mayo del mismo año, las reglas de la Antigua e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Tras Caídas, Nuestra Señora de Loreto y Señor San Isidoro.

V.- Si feliz fue el logro, no menos lo fue la acertadísima idea de incorporar como titular de la corporación al glorioso Doctor Primado de las Españas el Señor San Isidoro, Arzobispo de Sevilla y titular de nuestra querida Parroquia. Que nos ilumine con su sabiduría y vele siempre por el logro de nuestros fines, y al que rogamos haciendo nuestras las palabras de su plegaria «Adsumus», que interceda acerca del Todopoderoso para: «Que nos enseñes lo que hemos de hacer y por donde debemos caminar», como nos recordaba el Eminentísimo y Reverendísimo, nuestro Arzobispo Fray Carlos, Cardenal Amigo y Vallejo, en la Oración que con motivo del IV Centenario de la Hermandad compusiera para esta Hermandad.

VI.- Con la redacción de las presentes Reglas atendemos a lo ordenado en las Normas Diocesanas de 8 de diciembre de 1997, a los Decretos de la Vicaria General que la complementan y a la Exhortación Pastoral del Señor Arzobispo de 12 de octubre de 2001. Acudimos con el mismo espíritu que en 1960, por propia iniciativa y con necesidad de actualizarlas, dada la mutación social trascurrida desde 1788. Las renovamos y enriquecemos en 1975 por la unión con la Hermandad Sacramental y conforme a las normas de 25 de enero del mismo año. Igualmente las adaptamos a las de 8 de diciembre de 1980 y a las de 29 de junio de 1985, que ya quedaron abrogadas. Sirva esta obediencia y renovación como muestra de nuestro secular deseo de actualizar el culto de Nuestro Señor y su Santísima Madre, para que nos ayuden a la imitación y practica de sus virtudes y mediante ello lograr el fin Supremo. Pongamos nuestra mirada en esa insignia de nuestra cofradía, antigua y severa, que encabeza nuestra estación de penitencia, que no es otra que nuestra Santa Cruz, símbolo univoco de nuestra Redención. Fijos en ella y aceptando la nuestra de cada día, pongamos nuestros afanes en la única finalidad que debe movernos: Amar a Dios y al prójimo. Que estas Reglas, con la ayuda de Dios y de los Santos Evangelios, nos ayuden a conseguirlo.

CAPÍTULO I

Del Título, Escudo, Sede y Fines.

Regla 1ª:

Esta Corporación constituida como asociación pública de fieles se denomina con el título de Antigua e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento, María Santísima de las Nieves y Ánimas Benditas del Purgatorio y Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, Nuestra Señora de Loreto y Señor San Isidoro.

Regla 2ª:

El escudo está constituido por el anagrama del Dulce Nombre de Jesús, con tres clavos, inscritos en un círculo blanco, con bordura roja y letras del mismo color.

Regla 3ª:

Esta Corporación tiene su sede canónica en la Iglesia Parroquial de San Isidoro, de la ciudad de Sevilla, y su domicilio social en la Casa Hermandad, calle Augusto Plasencia, 3, de la misma ciudad.

Regla 4ª:

Los fines de esta Hermandad son los siguientes:

a) Promover la mayor gloria de Dios Nuestro Señor y de su Santísima Madre, mediante el cumplimiento de sus divinos mandatos, a fin de alcanzar con la mayor eficacia la salvación de sus hermanos.

b) Fomentar el culto y devoción al Augusto Sacramento del Altar, así como al misterio de las Tres Caídas de Nuestro Señor Jesucristo, juntamente con el de su Inmaculada Madre en sus advocaciones de Loreto y de las Nieves, al del glorioso Doctor de las Españas, Señor San Isidoro, y de las Animas Benditas del Purgatorio.

c) Cooperar con la Parroquia de San Isidoro en el culto y devoción de su Santo Titular, así como en las obras de apostolado y caridad que la misma realice.

d) Ejercer la caridad espiritual y material con sus hermanos, procurando que los mismos adquieran una formación religiosa adecuada, dedicando una especial atención a los más alejados de la vida cristiana y evitando el divorcio entre la fe y la vida de sus miembros.

e) Participar en la pastoral diocesana, a través de sus diversos organismos, así como intervenir en la labor conjunta que pueda realizarse en unión de las demás Hermandades, todo ello en estrecha comunión con el Obispo diocesano, con especial relación de comunión eclesial y cooperación pastoral en la misión común de la Iglesia con el Vicario episcopal de la zona y con el Párroco, así como con el Arcipreste, integrándose además en los respectivos Consejos pastorales, en la forma que establezcan los Estatutos de los mismos.

CAPÍTULO II

De las Obligaciones de la Hermandad.

Regla 5ª:

Son obligaciones anuales de esta Hermandad las siguientes:

1. La celebración de Misa solemne en honor de la Santísima Virgen de las Nieves con ocasión de su fiesta titular.

2. La celebración, en el mes de los fieles difuntos, de solemne Misa en sufragio de las Benditas Animas del Purgatorio.

3. La celebración de un Triduo en honor de Nuestra Señora de Loreto con ocasión de su fiesta titular.

4. La celebración de una Novena en honor de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, que se procurará hacer coincidir con el Jubileo circular que actualmente tiene concedido esta Hermandad, a cuyo final se celebrará solemne función principal, en la que se verificará la protestación de fe, con arreglo a la fórmula tradicional de la Archicofradía, que figura en el Anexo segundo.

5. En el supuesto de que no tuviera lugar el mencionado jubileo, la Novena se celebrará de forma que se inicie el último viernes del mes de enero.

6. La celebración del Santo Sacrificio de la Misa en sufragio del alma de los hermanos difuntos, que tendrá lugar el lunes siguiente a la terminación de la Novena.

7. El último viernes de Cuaresma se celebrará Misa solemne ante Nuestra Señora de Loreto y tendrá lugar el rezo del Vía Crucis y el traslado de la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas a su «paso» procesional.

8. La colocación del Monumento en Semana Santa y la asistencia a los cultos litúrgicos que la Parroquia de San Isidoro organice el Jueves Santo.

9. La estación de penitencia a la Santa Iglesia Metropolitana Catedral, en la tarde del Viernes Santo, acompañando a sus venerados Titulares.

10. La celebración de una Misa solemne el Domingo de Resurrección, en la cual la Corporación efectuará el cumplimiento pascual.

11. La asistencia corporativa y económica a los cultos que la Parroquia organice con motivo de la festividad de San Isidoro.

12. La organización, de acuerdo con la Parroquia, de la solemne procesión de Su Divina Majestad para cumplimiento pascual de enfermos e impedidos de la feligresía o de cualquier otra procesión de carácter eucarístico.

13. La celebración de un Triduo con ocasión del Santísimo Corpus Christi en honor y ante la Augusta y Real Presencia de Je